lunes, 25 de julio de 2022

 

HIJA DE LA LUNA

A mi hija María por su 39 cumpleaños, 26 de julio 2022.

        Diría de ti tantas cosas, tantas

que no cabrían en mi traje de papel.

Tu forma de mirar, el son de tus manos

al vuelo del aroma.

                                                 Toda tú

un arranque de volcán que explota la Luna

en mil bondades de gracia

un don de guepardo con ojos azur.

 

         Una bambola fugaz

en los cilindros del aire, bella silueta

silbando pájaros, hálito

trazando rutas de bosque

                                        esa eres tú.

 

        En un dos tres

recolectas el polen,

                      anudas una rama, la otra,

abrazas al prójimo con lo lejano, corres,

floreces abejas, luces algas en cabello de rosas.

Le estiras las sábanas a cualquier sombra

                 sin miedo al desgaste de tus rodillas.

Defiendes hasta el fin el nido de los mirlos.

 

        Y cuando cesan los vientos del sentido,

salvas almas en tu nave nodriza.

            Cuando las horas del Edén

paran su reloj, no finges dietas de placer

                             ni das paso a la locura.

 

        Es entonces, sumida en un baño de risa,

erguida sobre un puente sin noche.

Te arreglas el yelmo dorado y

                                            entras a poner orden,

a lanzar el caos al cielo

para que reescriba su gato por liebre

y comience un mañana creador

                        con fuego, corazón lumbre de paz.

 

        Yo sé bien que las gaviotas te sostienen

en la salvaje riada de los siglos.

                              Y hoy callan con respeto.

Sus alas aplauden tu valor,

                                   el esfuerzo de tu vida.

 

Teresa Iturriaga Osa


miércoles, 13 de julio de 2022

 

INSIDE ELBA MAGAZINE



TURISMO CULTURAL EN LA ISLA DE ELBA

ARCHIPIÉLAGO TOSCANO (ITALIA)

Pablo Massa y Marina Burrascano son los dos jóvenes editores de la revista "Inside Elba Magazine/Art Culture People". Como artistas, desarrollan un excelente periodismo informativo de creación con una miscelánea de arte contemporáneo, música, naturaleza, gastronomía, literatura, etnografía, entrevistas en profundidad. La intrahistoria elbana cobra importancia en la publicación desde una filosofía en defensa de los valores humanos. Es la mirada de una conciencia estética fuera de las normas convencionales, una imagen renovada de la cultura mediterránea para el viajero del siglo XXI. Agradezco su invitación a participar en tan bello proyecto.

Teresa Iturriaga Osa

Publicación de mi relato "Rosas rojas para María Walewska" 

traducido al italiano en la revista @insideelba (julio 2022)

 

***





jueves, 7 de julio de 2022

 

Entrevista a la escritora 

Eila Medina 

en Las Canteras


Por Teresa Iturriaga Osa

 


“El mar para mí es como el abrazo de tu madre cuando llegas 

a casa y ella te dice que todo está bien, 

que ya estás a salvo porque ella siempre te va a ayudar”.

 

-  En tus libros de psicología femenina hablas de la importancia de convertirnos en la mujer que queremos ser haciendo las cosas que nos permiten brillar. ¿Crees que La Playa de las Canteras es uno de los lugares que tenemos más a mano para conectar con nosotras mismas?

-  En efecto, el agua es un potente sanador del cuerpo y del alma. Yo necesito el abrazo del mar. Cuando llego a Las Canteras, llego como una niña llorando a casa, me descalzo y siento cómo todo lo que me agobia se va disolviendo en el mar que se lleva lo que ya no me sirve y lo trasmuta en el océano. El mar para mí es como el abrazo de tu madre cuando llegas a casa y ella te dice que todo está bien, que ya estás a salvo porque ella siempre te va a ayudar. A mí me encanta El Confital, de hecho, mi primer libro “Mujeres que brillan” nació allí. Mi segundo libro “Reconoce tu valor” se gestó en Agaete, porque mi padre es de Guayedra. Para mí, en esta isla, hay dos lugares costeros de potente energía: la Playa de las Canteras y Agaete.


Tu libro “Mujeres que brillan” (Ed. Ishtar Luna-Sol /  información:  www.cosmologiafemenina.com) es una guía para descubrir tu propósito y tu grandeza en esta vida.

-   Así es. Insisto en la necesidad de amarse, reconocerse, valorarse. A través de unas reflexiones y unos ejercicios prácticos en cada capítulo, el libro va analizando los esquemas erróneos que debemos dejar atrás para para avanzar hacia nuestra verdadera esencia. Desterrar los juicios de valor ajenos que nos impiden realizar nuestras pasiones, nuestros sueños, y que frenan el desarrollo personal. Muchas veces, aquello que hemos aprendido que es lo correcto no es más que un corsé que hay que rasgar y romper para liberarse de esas ataduras externas. Porque en el momento en que amas cada parte de ti de forma completa, con tus luces y tus sombras, sin juicio ni culpa, te das cuenta de que todo forma parte de un complejo proceso de evolución. Nada está de más. Esa eres tú. En mi libro “Reconoce tu valor”, comienza un viaje sin regreso a las infinitas posibilidades existentes en ti en este momento. Si lo crees firmemente, puedes alcanzar las estrellas, todo lo puedes transformar. Es evidente que en muchos lugares del planeta hay mujeres que siguen el dictado de un sistema que les convierte en seres indefensos, con una posición de debilidad injusta. La creencia en una maternidad que debe sacrificar la vida de una mujer reduciéndola a los deberes domésticos y al cuidado de los hijos ha hecho que, durante siglos, muchas hayan enfermado por agotamiento y tristeza. Decir sí cuando queremos decir no, ser la última de la fila en prioridades y obedecer con discreción y silencio, son reglas de comportamiento que hoy por hoy hay que desterrar. Todo ese proceso de liberación no es fácil, pero cuando se es consciente del cambio, ya no hay vuelta atrás.



-  Una gota de mar es parte del océano… ¿crees que el éxito de una mujer repercute en todas las demás?

-   Por supuesto. Cada mujer que obtiene un logro es un triunfo para el mundo femenino. Las mujeres estamos unidas y colaboramos las unas con las otras. Y cuando no es así, cuando la envidia aparece, también debemos entenderlo como un aprendizaje. Me explico. Cuando una mujer que no se permite ser quien es enjuicia a una mujer triunfadora, en realidad, está reconociendo a una maestra que le recuerda el trabajo que tiene por hacer y ella también rompa con el esquema. Le sirve de espejo. Es así de sencillo: como ella se enjuicia, enjuicia a la otra y, por ello, la envidia. Por lógica, si yo no reconozco mi valor, entonces, no sé cuál es mi propósito en esta vida y eso me lleva a fijarme en otra persona… ¿Por qué? Porque estoy perdida, desconectada de mí misma. Sin embargo, yo estoy convencida de que cada mujer tiene su valor y nadie le quita a nadie su parte del pastel.



-  Siempre que regresas de tus viajes bajas a darte un baño a Las Canteras… ¿Echas mucho de menos la playa cuando te vas?

-  Yo soy isla, no puedo vivir lejos del mar. Esta playa urbana, con sus aguas vírgenes, sin contaminar, es un bautizo, nos hace renacer. Soy consciente de que las personas que vivimos aquí no nacimos cerca de sus orillas por casualidad, sabíamos que esa playa estaría ahí en nuestra vida porque nos sostiene. Es una bendición.

-  Sí, es un verdadero milagro. Gracias, Eila.

 

Fuente de la entrevista: www.miplayadelascanteras.com



Los libros pueden conseguirse en todas las librerías 

/amazon 

y la plataforma digital www.cosmologiafemenina.com





martes, 5 de julio de 2022

 

<<Ondas desde un balcón>>

Teresa Iturriaga Osa

 


Con la vida tan corta como medio suspiro, no plantes nada que no sea Amor.
(Rumi, poeta sufí)

 

         Mujer de pulgar verde,

le plantas cara

a la línea del porvenir,

corres a buscar semillas,

abono, mimbres

en tierras de aloe,

brochas de maquillaje,

esperanza con polvos de arroz.

 

 

         Tejes el trabajo de la voz profunda

en la mañana de calor mediterráneo,

                                 un hilo rojo invisible

recorre cada sonido, las ondas de la casa.

Y cuando el mirlo canta en tu jardín,

le refrescas las sienes al verano, ríes,

saltan besos que te encienden las mejillas

                                     sin permiso de tu savia.

 

 

        Un rebumbio de lluvia golpea las esquinas

de las nubes, el orden que a veces parece dormir

                                    en su bruma apacible.

Rezas preguntas al gran árbol del silencio…

¿Quién le abrirá los sentidos al mundo,

definitivamente, para siempre?

¿Por qué nadie bate palmas sobre el césped

                                       en la loca madrugada?

 

 

        Sólo tú sabes precipitar anclas y quillas

sin que el ruido se dé cuenta del talento

en una ceremonia del té

que sirve gotas de presencia,

                              belleza,

                                   emoción,

                                        boleros de conciencia,

desde un balcón, desde lo alto.




A mi hija Maite por su 32 cumpleaños,

Arenys de Mar, 6/7/2022.

 

 

jueves, 30 de junio de 2022

 

AL VIENTO MAESTRAL

*


*

Cambio

Versos

por

Silencios

en

Mares

Puertos

Jaimas

Mercados

Estanques

Templos

Jardines

Casas

Chozas

Palacios

Mediodías

Alfombras

Bazares

Copas

Sacos

Hogueras

Fuentes

Noches

Estrellas

Simas

Ánforas

Cocinas

Calles

Islas

Hospitales

Maletas

Olas

Tardes

Bosques

Andenes

********

 

Próxima edición 

Ed. La vocal de Lis, Barcelona, 2022.  


 Teresa Iturriaga Osa

Doctora en Traducción e Interpretación por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Reside en Canarias desde 1985. Dedicada a la gestión cultural, periodismo, sociología, radio, poesía, ensayo, relato, traducción. Directora de proyectos interculturales Que suenen las olas (Canarias-Marruecos) y Alar de rosas (España-Honduras). Sus libros: Mi Playa de las Canteras, Juego astral, Revuelto de isleñas, Desvelos, Sobre el andén, Gata en tránsito, Campos Elíseos, En la ciudad sin puertas, DeLirium, El oro de Serendip (L’Or de Serendip edición francesa), Arden las zarzas, Palabra de Gourmet y Al viento maestral. Se incluye en varias antologías: Orillas Ajenas, Hilvanes, Fricciones, Ecos II, Doble o nada, París, Mujeres en la Historia I-II-III-IV, Casa de fieras, Madrid en los poetas canarios, Pilpil y mojo, En un lugar del Universo (IAC), Palabras descalzas, Sexo robótico 2120.


viernes, 24 de junio de 2022

 

Schiacciata all’ olio di oliva




Por abajo canta el río:

volante de cielo y hojas.

Con flores de calabaza,

la nueva luz se corona.

 (Lorca, Romancero gitano)

 

Amanezco en Pisa, imposible conciliar el sueño estos días de Scirocco en la Toscana. Mi cuerpo no descansa, no deja de registrar el sabor de la lingua alla livornese. De’… Boia… Boia de’!… Me ducho con agua fría y bajo a una terraza. La camarera me toma por una turista francesa y me da los buenos días en tan bella lengua, bonjour madame, qu’est que vous voulez? Yo sonrío y le contesto en italiano. Buongiorno, vorrei un caffé, per favore. E una schiacciata all’ olio di oliva. Grazie. Prego. Arde el pavimento. Treinta grados a las siete y media de la mañana, el sol ya nos advierte de su fuerza a mediodía. Una bruma espesa como una panza de burro reposa sobre la ciudad dormida. Ensimismada en mil sensaciones, doblo la mente como un pañuelo y lo guardo en el pecho con sus trozos de amor, me aventuro al reto de un nuevo día con la mirada puesta en un cielo blanco de golondrinas. De repente, en la mesa de al lado, un joven se sienta a desayunar. Morenazo de rostro gitano, comienza a liarse un cigarrillo mientras habla por el móvil con un castizo acento andaluz. El ascua y la sangre de sus palabras invaden mi alma. Puro flamenco. Charlamos. Es músico y hace escala en Pisa, camino de las islas griegas en el mar Egeo. Las partituras, me dice, no pueden disecarse, hay que abrir las ventanas para que entre el aire. Certo. Como dice Izane, así son las cosas, en un soplo de luz fugaz que nos lleva y que nos trae, esa orquesta que nos salva la vida bailando en manos del azar. El alfabeto de la verdad siempre en busca de otros ritmos. Buona giornata, arrivederci! 

Teresa Iturriaga Osa

Via Santa Bona, Pisa. Junio 2022.

 

jueves, 2 de junio de 2022

 


Los colores de Sira

 Por Teresa Iturriaga Osa

 


Es increíble lo que tus trazos me sugieren,

yo no he visto nunca unos dedos tan largos como los tuyos

que sólo tú sabes bien de dónde salen,

desde dónde se generan desde qué lugar nos llegan,

y por qué vienen y llegan siempre al llamado…

a arrullarme la tristeza…

Los he visto despegar aterrizar

desde tu casa,

dedos de colores invasores que me han subido

al circuito feliz de un carrusel,

al coche de hora

con el duende del viaje más recóndito de tu fantasía,

ése que tiñe de pastel la crueldad,

el que corre y ríe mientras alguien muere,  

el que me reconforta.

 


Recuerdo a Sira Ascanio, sus colores, su magia y su rostro de niña eterna. Y quiero comenzar mi pequeño homenaje a esta gran artista canaria con el poema Los colores de Sira, inspirado en una obra digital que me envió en 2009 para ilustrar mis textos. Entonces me sumergí en sus trazos y escribí desde ese espacio sin límites que sobrevolábamos juntas sobre el mar de Las Canteras. Escondido en su fondo, un océano de amor, seres vivientes submarinos, ondas y palabras que reflejaron mi emoción a través de su arte fundido con el cosmos. Era entonces como ahora un tiempo de pateras que a diario dejaba muertos en las costas canarias; en cualquier rincón rugía un destino de desolación y olvido para los inmigrantes africanos. Porque aquella mujer bellísima que derramaba elegancia a su paso, era una mujer hipersensible, preocupada por la humanidad en su vida cotidiana. Y todas las personas que tuvimos la suerte de conocerla en el mismo ambiente isleño, sabemos que su música no era de este mundo gris y financiero, sino que pertenecía a otra dimensión llena de luz y sueños. Ella extraía de la realidad un ritmo, un balanceo creador, un fuego seductor que le confería el sentimiento de universalidad.

La primera vez que vi a Sira Ascanio fue en 2006 en el Centro de Iniciativas Culturales de la Caja de Canarias con motivo de la presentación del libro Que suenen las olas, una antología de relatos que dirigí y coordiné con textos de mujeres de Canarias y Marruecos, patrocinada por la Obra Social de la Caja de Canarias. Me la presentó la escritora Dolores Campos-Herrero, participante del proyecto con un cuento ilustrado por Sira. Y desde ese momento, sus fotografías y diseños en formato digital acompañaron mis poemas y relatos, tanto en publicaciones impresas como en plataformas de internet. Nuestra amistad fue creciendo en aprecio y colaboración cultural con títulos como Poemas del misterio, La maga Bernarda, Creo, Mujeres al viento, Rastro de un sueño entre ballenas, etc.

Cabe destacar que Sira Ascanio siempre tuvo interés en desarrollar su creatividad artística en defensa de la dignidad humana. En nuestras conversaciones en las terrazas del muelle deportivo de la Avenida Marítima -–uno de sus lugares preferidos para compartir experiencias personales con unas tapas y una copa de vino-–, solía mostrarme fotografías de pateras que llegaban al muelle, restos de los habitantes del fracaso que no habían alcanzado la tierra prometida. Por aquel entonces, yo acababa de traducir un ensayo titulado Modou modou, el emigrante senegalés, de Seydi Ababacar Mbaye (Ed. Anroart, Las Palmas de Gran Canaria, 2005) y le conté la historia real del joven senegalés de quince años que se había encaramado a la rueda de un Airbus creyendo que las alas de aquel pájaro le llevarían al cielo de los toubabs, al gran mundo del hombre blanco. Con la fuerza de su Diom senegalés, esa voluntad que le habían inculcado desde niño como virtud para enfrentarse al sufrimiento, quiso arriesgar su propia vida. Buscar una solución para sacar adelante a su familia era una cuestión de dignidad. Prefirió enfrentarse a su cita con Abdou Diambar -–el ángel de la muerte-– que quedarse entre los suyos como un joven sin futuro, sin sueños, sin nada que llevarse a la boca. Aquella historia le impactó y desarrollamos un proyecto de sensibilización para difundirlo en plataformas digitales con poemas míos ilustrados por Sira. Lo titulamos Sed de palabras.

También diseñó la maravillosa portada y las ilustraciones del libro Revuelto de isleñas (Ed. Mapfre Guanarteme, Las Palmas de Gran Canaria, 2010), una colección de relatos en torno al tema de la escritura y la cocina que escribí junto a Dolores de la Fe. Con sus propias palabras, recogidas en la presentación del libro, ella misma explicaba cómo abordaba su relación con la cocina en la lucidez del ensueño:

Miro al horizonte y veo allá en la lejanía un barquito blanco, le da un rayo de luz, el mar tiene un color azul plomizo. En el cielo ya despunta entre nubes rosadas la luna en cuarto creciente. De pronto, me asalta una pregunta... ¿Qué cenamos hoy?...  Muchos barquitos de papel de periódico navegando por un mar de mil colores... Ya veré… ¿Cómo lograr el azul plomizo, la transparencia del mar...? Me acerco a un kiosco y compro un periódico, todo tragedias, esta noche empiezo a hacer los barquitos de papel y a preparar el lienzo... para cenar, un revuelto de setas... (Sira Ascanio)

Ese mismo año, con motivo del Día Internacional Contra la Violencia de Género, que se celebra el 25 de noviembre, Sira diseñó la portada y cada uno de los relatos del libro Desvelos (Ed. del Cabildo de Gran Canaria, Las Palmas de Gran Canaria, 2010) que escribí basándome en la experiencia de ocho mujeres maltratadas de diferentes nacionalidades que habían vivido en Casas de Acogida del Cabildo de Gran Canaria. Fue un trabajo que puso en valor el esfuerzo de muchas personas por superar la adversidad. 

Y echando la vista atrás, hoy me resulta misteriosamente curioso observar que la portada original de mi primer poemario titulado Gata en tránsito (Ed. Alhulia, Granada, 2011) fuera ilustrada por Sira, aunque la línea editorial al tiempo desechara la propuesta y cambiara el diseño -–quizá por un cromatismo demasiado atrevido y moderno al incluirse un prólogo del maestro J.M. Caballero Bonald–, publicando otro formato más clásico y discreto como era su costumbre. 

Sin embargo, a mí siempre se me quedará grabada en el alma aquella imagen de Sira, reflejo de las aguas multicolores del océano, rojo, verde, índigo… con la profundidad de sus ojos grandes y asombrados.

Levanto mi copa y brindo por Sira Ascanio, para que su vida y su arte nunca caigan en el olvido. Que la lámpara con su aceite esencial arda siempre en nuestras islas, evocando su presencia en las obras futuras.

Las Palmas de Gran Canaria, junio 2022.