viernes, 28 de julio de 2017

 
 
POESÍA
 
 

 
 
A una señal


Yo no sé por qué 
estampas tu fruta
contra las rocas del gin-tonic.

Podrías trazar otro punto de derrota
y yo sabría surcarte
por estima.

Solo tienes que mover un peón,
paso libre
a la emperatriz.
 
Un, deux,
trois.
Et voilà!
 
 
Teresa Iturriaga Osa
 

domingo, 16 de julio de 2017

Ciboure 
          La bahía está llena 
                            de corsarios.

           Su rostro añil vestido de Sol
se transfigura ante mis ojos.
           Buscan respuestas.

           Desde la Torre de Sokoa una aguja
cose la llanura de un capricho.
Y un cartel de gran formato anuncia:
            Nadie es de nadie.

           Arden dos veleros afrontados.
Se hace tarde magenta en útero,
en dique, en Bolero de Ravel,
                 sangre que tiembla.

           Todo se forma a golpe de timón.
Las olas crecen y llegan y asfixian,
           una playa se me deshace a plomo.

            Pero no seré yo botín de Luna
                                                con licencia.

Teresa Iturriaga Osa


                               
          Saint-Jean-de-Luz, julio 2017.
 
***
 
 

miércoles, 21 de junio de 2017


 




BIBLIOTECA CENTRAL DE DONOSTIA
- SAN JERÓNIMO -
SALA DE ACTIVIDADES LITERATURA


PRESENTACIÓN DEL LIBRO "DELIRIUM"
de Teresa Iturriaga Osa 

28 JUN 2017 19:00

Libre hasta completar aforo

En castellano

La escritora Teresa Iturriaga Osa presentó el libro DeLirium, publicado por la editorial La vocal de Lis de Barcelona.
 
Al finalizar el acto, la escritora firmó ejemplares del libro.

 
 
 
 
 
 
 
Teresa Iturriaga Osa y Raúl Guerra Garrido
Premio Nacional de las Letras 2006
 
 
 
 

miércoles, 14 de junio de 2017



Quimera con Luna


                Esta tarde zarparán nuestras almas
en ese barco de especias.

        Mira que lleva largas las velas,
un sol con respaldo ligero
               y cojines de seda
para sentar la luz.

          Un campo entre aguas,
fugaz espacio del sueño,
tan corto como un disparo, tapiz
               de llanto y paciencia.

         Será temblor, loco de péndulo,
por los atajos divinos,
girando mundos, probables, posibles...
                Cuarzo rosa en plan crucero.

Y todo eso, amor
alfombrado de Luna.
 
 
Teresa Iturriaga Osa


lunes, 5 de junio de 2017


 
NADIA OURIACHI, EL SUEÑO EN EL PINCEL
 



          Recorrer con la mirada la pintura de la artista marroquí Nadia Ouriachi no nos deja indiferentes. Afloran en nuestro interior sentimientos de rebeldía al recordarnos la triste situación de muchas mujeres tratadas como mercancía por todo el planeta. Sus trazos denuncian que el cuerpo femenino no puede ser un mero objeto de deseo. Ese espíritu de posesión y de dominio deshace los sueños y las potencias de las mujeres que, en vez de ser contempladas con admiración, son utilizadas al servicio del consumo. En consecuencia, la belleza física sin libertad y respeto se precipita al abismo, en un río de caudal seco, vacío. Porque la mujer no es un producto que se come, se digiere y se deshecha. Su presencia debe disfrutarse como un don. Y el arte de Ouriachi está precisamente en hacernos ver el alma que se esfuerza por salir al exterior para reconstruir la naturaleza creadora caída. De ahí que nos interpele y nos anime a reivindicar la dignidad humana hoy tan maltratada y sedienta de amor.

He querido expresar el grito de esta artista en mis versos:
 

<<Tajine de mujer>>



Tómese un sueño a la Mandarina.

Después, añadir varios ingredientes

en una olla a presión:


un trozo de viento atado,

una cucharada sopera de niebla,

un ramillete de flores mudas,

una loncha de sonrisa.


Mézclese también con alegría en polvo,

especias de gracia quemada

y unos bellos ojos enlutados en miel.


Finalmente,

reducirlo todo a migas

y servir el plato vacío

como postre del festín.


Teresa Iturriaga Osa

 

 
Nadia Ouriachi
 
 
 
 

 
Teresa Iturriaga Osa

 

lunes, 29 de mayo de 2017






Juntas, pero no revueltas




Créeme.

Cuando se llega a esta edad tan elegante,

no se pueden mezclar sandalias con pellizas.




A mi paño le crecen las abejas y,

al corcho de mis suelas,

le suben las hormigas.

Unas y otras no soportan la censura

hacia su particular forma

de construirme una cabina,

a veces, en panales,

torres,

túneles,

agujeros,

grietas,

sinónimos de nido.




¿Cómo haré para explicarte que

ni el invierno ni el verano

pueden vencer las ramas preñadas de un olivo?


 
 
 


Teresa Iturriaga Osa


martes, 2 de mayo de 2017

Descanso
 
 

        Pon el índice en tu frente.

Siéntate al borde de la piedra azul

        e inhala el aroma, la alheña rojiza,

disfruta en su vaivén al deslizarse

por el gesto azucarado de los niños.

 

         Viaja sobre el corcel de la compasión

que llena de regazos a los huérfanos.

         Abre tus manos. No pienses.

Siente el calor de mil almas reunidas en consejo

al pronunciar tu nombre nazarí.

 

         Eres hijo de la Vida.

 

        Comienza de nuevo. Inspira. Expira. 

Suelta el recorrido de los mudras ancestrales,

deja volar el tinte de tus pies hasta tus bronquios.

        ¿Ves la orilla?, ¿la curva del color?

Báñate ahí.

 

        Entra suavemente en la risa, busca sus ojos.

Frota los engarces del iris con zumo de limón.

        Y ahora, recoge las trizas del cuaderno,

lava tus tejidos en el rostro de tu madre,

bésala muy dulce y píntala otra vez.

 

 


                                                          Teresa Iturriaga Osa
 
                                              (1 de mayo 2017, Cruz de Tejeda)