miércoles, 13 de noviembre de 2019



LA CASA AZUL

Nadie sabe lo que duele el querer cuando se esconde, pero se escapa por la piel y la mirada. Durante las horas de oficina, Beatriz amaba a Luis hasta el extremo. Día tras día, le esperaba a la salida del trabajo para despedirse de él como una compañera más. Luis lo sabía, la química era evidente, podía tocarse, inundaba las estancias. Sus mensajes no estaban hechos de palabras, pero sí de un silencio que, al romperse aquel día de octubre, perfumó todo el ascensor.
        - Reina, ven esta noche a la playa, quiero desnudarte en el agua -explotó. - Mira que si nos ven juntos, amor… -balbuceó ella pegada a su oído.
         A las diez en punto llegaron al paseo. Fueron a bañarse por separado. Como extasiada por la marea, Beatriz se dejó llevar por sus impulsos y olvidó la razón. Se desató el bikini y su melena le ocultó el pecho. Temblaba su desnudez, temerosa de que algún buceador furtivo apareciera bajo las sombras. Nadaron juntos más allá de la orilla. Luego, las leyes del mar dictaron su sentencia y edificaron la pasión. Toda la inmensidad del salitre rodeó el abrazo de los amantes: selló la vida. Los dos sabían que la playa era el único lugar a salvo de las miradas, lejos de los edificios. Aquella fue la primera vez de una serie infinita de besos que enlazarían sus noches con el amanecer. Como único testigo y frente a ellos, la casa azul de los Naranjo reflejaba su envidia sobre el espejo, suspendida en el coral, cómplice del arrecife. 


Teresa Iturriaga Osa


martes, 5 de noviembre de 2019



POR LAS SIETE REVUELTAS

(Al poeta Miguel Veyrat, en Sevilla)





UNA RARA AVIS sobrevoló el sueño

de los azahares dormidos.



     Gorjeo de guitarras, punteo, curvas,

palos de calma, así tormenta, dermis con olor a cedro.

Una caricia cómplice -contra viento y marea-

                  iba tejiendo las cuerdas del tiempo.

Era la hora.

Laberinto infinito.

Al oír el repique, la razón perdió su herradura

-camino de la Campana- bajo las Setas.



 Y las Sierpes doblaron sus vértebras ante la Flor de Lys,

contraclave del arco -por las Siete revueltas.



        La tarde carmesí lanzó mis zapatos al mundo

y me arremangó la falda para subir -o bajar-

ocho peldaños hasta el guijarro blanco,

órbita secreta de tu telar andante,

                                        ingeniero de letras,

                                        hijo del Pan y de la Alfalfa.

      Trinaron los pájaros, clamaron los gestos:

el guardián del umbral vino a abrirnos la piel.



La estera desplegó su friso loco sobre la mesa

y fuimos rostros sin arrugas, lazos en hiedra.



Teresa Iturriaga Osa


(Encuentros en clave poética)



Miguel Veyrat y Teresa Iturriaga en
Bar Europa (desde 1925), barrio de la Alfalfa (Santa Cruz), 
antigua judería de Sevilla.


miércoles, 23 de octubre de 2019









































Inauguración en el CAAM de los proyectos 'Mar de fondo', de la artista hispano-venezolana Nela Ochoa y ‘Golden Accident', de la creadora zaragozana Natalia Escudero. Las dos propuestas artísticas son el resultado del trabajo desarrollado por ambas durante su residencia de un mes en este centro de arte. 
Son dos proyectos muy interesantes que bien merecen una visita. 
📅 Viernes 25 de octubre 2019

🕗 20.00 horas
📍 CAAM - salas Balcones 9
Las Palmas de Gran Canaria
☑️ Entrada libre y gratuita

domingo, 20 de octubre de 2019


Ciboure
  

          La bahía está llena
                               de corsarios.

          Su rostro añil vestido de Sol
se transfigura ante mis ojos.
           Buscan respuestas.

           Desde la Torre de Sokoa una aguja
cose la llanura de un capricho.
Y un cartel de gran formato anuncia:
           Nadie es de nadie.

         Arden dos veleros afrontados.
Se hace tarde magenta en útero,
en dique, en Bolero de Ravel,
                sangre que tiembla.

          Todo se forma a golpe de timón.
Las olas crecen y llegan y asfixian,
          una playa se me deshace a plomo.

           Pero no seré yo botín de Luna
                                             con licencia.


Teresa Iturriaga Osa


(Saint-Jean-de-Luz)

***

Teresa Iturriaga Osa (Palma de Mallorca, Espagne, 1961)

Docteure en Traduction et Interprétation par l’Université de Las Palmas de Gran Canaria, a fait de la ville insulaire de Las Palmas sa ville adoptive depuis des années. Présente dans plusieurs domaines (littérature, sociologie, journalisme, tourisme), son activité scripturale l’a amenée à participer à de nombreux séminaires relayant le sujet de la femme actuelle et ses revendications, ainsi qu’à des projets interculturels et européens. Auteure de plusieurs ouvrages en prose et en poésie –nombre de ses poèmes sont recueillis dans des anthologies poétiques–, Teresa Iturriaga Osa a su conquérir un public enthousiaste aussi bien en Espagne qu’à l’étranger où elle s’est fait connaître.

martes, 8 de octubre de 2019


Effetá




        Te han rechazado tantas veces
que has perdido la fe en la cuesta del suspiro.

        Como si no pudieras sentir
la gran obra de arte 
que se levanta ante tus ojos
                               delante del espejo…
plenitud sorda y muda, encallada en la arena,
bajo el arrecife del mundo de signos.
        Pero no, gracias al rito,
te graduaste la vista
y llevas las gafas muy bien puestas
_las que un día te arrojaron al mar,
                                         entre litoral y litoral_
        Y esa memoria procaz que te habita
por fin ha tocado tu boca,
los órganos del tacto y oídos,
tarareando una vieja canción:
        “… hasta las estrellas perderían la cabeza
                                          por estar contigo”.

        Ya lo ves.
Respira, nada y ábrete.



Teresa Iturriaga Osa




domingo, 29 de septiembre de 2019


Cruce de alas




Silencio, barre de mí todo el caos
y llévatelo lejos
donde no puedan oírlo
ni los hijos de los pájaros.

Abrázame y déjame ovillarme
a tus muslos de acero
hasta que pase la tarde
a picotearme la nada.

He sentido la voz del gorrión
y tú no estabas,
la mirada del halcón,
y tú no estabas.

Ven ahora,
que ya el invierno vierte en la laguna
con esa luz de labios apretados
a punto de gritar un espacio en blanco. 

Teresa Iturriaga Osa


lunes, 16 de septiembre de 2019



POEMAS CON SAL




I

Osucra 


¿Quién eres tú, tormenta que caes sobre el arrecife
ajena a nuestro desorden?

Tu madre se levantó osucra
como una gata espesa de siesta entre los brazos de un rayo.

Esfinge, yo te pregunto por la miel de la tarde
mientras tú te afilas las uñas.


II

Azul, noche.


Dijiste que las mariposas estaban lejos. 

Ahí las tienes, míralas.

No, yo no estoy loca... 

… ya se acercan -escucha-. 
En enjambres me rodean la cintura, 
mecen aguas, 
liban ese tronco caminar del olvido 
que tú conoces, 
y me abrigan, sí, me abrigan las raíces 
con su manto de seda...

¿Cómo decirte...? 
Es noche y es azul. 


Teresa Iturriaga Osa