sábado, 28 de mayo de 2016

 
POESÍA
 
Teresa Iturriaga Osa






 
 
Bahía feliz
 
 
 
Siéntate a mi lado en este Sur de esquina soleada,
en esa cueva sobre añicos de cristal.
Mira al niño, alma cabello de ángel,
cruza la playa, se sienta en su rodilla maternal.
Ahora lanza una botella 
al galope del caballito de mar.
Un deseo, dos deseos, tres deseos... 
y el poniente le hace un gesto.


Pasa la tarde tumbado en su camita de coral.
Nada por aquí, nada por allá...


¿Pero quién te dice a ti
que la luz no se hace duende en una ola, 
sí, ¡una graciosa ola!,
y no es ella la que rompe candorosamente
el preciado refugio del sueño?
Un diamante rojo,
un huevo turquesa,
una bolsa de tesoros.


Escucha el crujido de las conchas,
el azul vive conmigo.


Navega su mensaje, navega, 
navega en unos labios surferos 
que leyeron sus letras en altamar.
Acércate, gran susurro, 
envuelta tu cara en diamantes, estela y tabla veloz.
La noche ya huele a talco, 
durazno y beso de niño, 
piel de índigo del brazo de su arquero mayor.

 
 
*********
 
 

 
 
 
 

martes, 17 de mayo de 2016

 
Relato
 
La primera cereza
 
Teresa Iturriaga Osa
 
 
                                                                                                                                   Foto/ María Del Río
 
 
         Me dices que la primera cereza ha explotado por sorpresa ante
tus ojos. Seguramente, ha estado esculpiendo su forma desde
dentro, con un buril de silencio, sin exhibirse en traje de boda
primaveral, así como les gusta a los árboles, que alimentan su carne
vegetal con pequeñas dosis de paz, savia y cielo. Sólo los insectos
bajo el aura naranja del caqui, sólo las fugaces luces de la campiña
elbana conocían su secreto. Rex y nadie más. Y ahora llegas tú,
alborotada de gracia, con ese desparpajo de ser libre que te lleva y
que te trae por los huertos, y embobada, curioseas los troncos con
tu mapa desplegado. Mujer pirata. Deslizas un dedo y se te sube al
hombro el caracol mientras un bostezo de limacos va alfombrando
tu cuerpo. Ahuyentas con palmas el ataque de una hormiga y, loca
a la Toscana, por los brazos le creas una rampa de huida. Oruga a
oruga, despejas la piel del camino. No quieres que nadie dañe a esa
niña bonita, cereza atrevida que desafía la mañana con su brillo,
flamígero espejo en el que tu alma ya se mira.
 
 
                                                  *********

 
 

viernes, 13 de mayo de 2016



Poesía


Conexión
 

Foto/ María Del Río



Estarás trabajando con la luz, 

haciendo bolas de fuego con tus brazos, 

irradiando galaxias de verde esperanza
 
y cestos de estrellas.


Ya lo sé.


Pero mira en el hueco chiquito de tu mano... 

Aún te queda un espacio 

para ese beso anudado a la garganta 

que te pido.


Aquí, aquí.


 
 
Teresa Iturriaga Osa
 
 


 
Doctora en Traducción e Interpretación por la ULPGC (Canarias, España). Trabaja en periodismo cultural, sociología, radio, poesía, ensayo, relato, traducción. Libros publicados: Mi Playa de las Canteras, Juego astral, Yedra en vuelo, Revuelto de isleñas, Desvelos, Sobre el andén. Gata en tránsito, Campos Elíseos, En la ciudad sin puertas y DeLirium. Se incluye en las antologías: Orillas Ajenas, Hilvanes, Fricciones, Que suenen las olas, Ecos II, Doble o nada, Espirales Poéticas, Madrid en los Poetas Canarios, París, Mujeres en la Historia I-II-III y Casa de fieras.