miércoles, 17 de octubre de 2018




Suspiro de luz

Teresa Iturriaga Osa






Hoy, por alguna misteriosa razón,
el príncipe de la calima se ha subido a la escalera 
a ver contigo las estrellas.


Ellas recuerdan claramente
los días en que el mar era feliz
y demoraban la inquietud por las comparsas.
Una vez dentro,
no solían tentar su calma pintada de añil,
que ya habían hecho propia
en sonrisa plateada.
Aprendieron así a ahuyentar
el humo pobre del llanto,
la ortografía del bullicio,
y lograron su maestría
a golpe de sal y cebo,
con un corazón sin rastro.


Cabalgaron el tiempo sobre los años luz
como un suspiro,
dibujando el nuevo contorno,
vaivén y techo del mundo,
una memoria de hojas,
cuando las criaturas conocían
cada brizna del suelo.
Lanzaron sus rayos
y dejaron que instalara allí su casa
esa mariposa nómada
que te llega ahora,
de grandes ojos,
bajo un arco de lunas vestidas de lumbre.


Y, sin embargo,
no había nada que temer.
Cada instante se pertenece a sí mismo.


***


miércoles, 10 de octubre de 2018



ENTREVISTA EXPRÉS


DRAGARIA / Revista canaria de Literatura / https://dragaria.es/

A la escritora y traductora Teresa Iturriaga Osa

Por Mayte Martín
Teresa Iturriaga Osa: «Huyo de la lectura fácil»
Viajera empedernida por placer y por trabajo, esta mujer nacida en Palma de Mallorca lleva más de 30 años viviendo en Canarias. Se dedica a la publicidad turística y el periodismo de viajes, pero es además doctora en Traducción e Interpretación por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Comprometida con las realidades sociales, está muy vinculada al trabajo de cooperación entre Canarias y África. De gran imaginación, nos sorprende en esta entrevista con un cuento basado en el personaje de DRAGARIA que le gustaría ser. Vitalista y defensora de las mujeres, publica con artistas de diferentes disciplinas culturales.




-TRES CLAVES DE TU ÚLTIMO TRABAJO

Mi último libro de poemas y relatos se titula DeLirium (Editorial La vocal de Lis, Barcelona, 2017): un mundo poético entre el delirio y el amor a lo vivo. Porque cuando entro en el túnel de las palabras, se produce en mí un cambio de estado y accedo a otra esfera de la realidad. Una vez dentro del proceso, el material literario me va llevando al fondo de mí misma, pero en ese tránsito podría caer en la locura, en la más grave adicción. Intento buscar el equilibrio al entrar y al salir de un profundo abismamiento. Por eso, el título de este libro. Por eso, DeLirium.

-¿QUÉ AUTOR O AUTORA TE INSPIRA?


A lo largo de mi vida, he leído grandes obras de hombres y mujeres que, sin duda, me han modelado el pulso y el alma, estoy hecha de palabras. Es imposible nombrarlos a todos. Aun así, en poesía citaré a Gelman, Sabines, Huidobro, Salinas, Caballero Bonald, Neruda, Benedetti, Whitman... Blanca Varela, Olvido García Valdés, Szymborska, Denise Levertov, Véronique Tadjo. La nueva poesía árabe es otra de mis debilidades: Mahmud Darwish, Nizar Qabbani, Adonis (entre los favoritos para el Nobel de Literatura). Por mis estudios de traducción, he tenido la oportunidad de estudiar sus obras en profundidad. Y qué decir de la prosa del mago Cortázar, Borges, Balzac, Víctor Hugo, Faulkner, Duras, Yourcenar... y tantos maestros de la substancia y de la forma. En cualquier caso, confieso que me apasionan las novelas como ejercicio de introspección en cualquier contexto en que la narración sea sensible a las preocupaciones de su época y nos acerque a lo social y a lo existencial. Personalmente, a la literatura le pido el dominio de una estética simbólica y un esfuerzo hacia la esencia, huyo de la lectura fácil. Es un viaje a nado con las olas de un mar de emociones entre lo físico y lo anímico, con la incertidumbre, el temor, la obsesión, la traición, la rabia, la ira, la decepción, la cobardía, el conflicto, la impotencia y, sobre todo, el valor y el amor hasta el delirio.

-UN POEMA, UNA NOVELA, UN CUENTO

— Un poema: Gotán, de Juan Gelman. Un hombre atravesado por la espada, un padre en medio de la pérdida que es capaz de componer un canto para superar la muerte. Esa mujer se parecía a la palabra nunca,/desde la nuca le subía un encanto particular,/una especie de olvido donde guardar los ojos,/esa mujer se me instalaba en el costado izquierdo/ (…). El amor, en efecto, la gran puerta por donde escaparse y salvar la propia vida. Admiro a aquel ser humano roto por el dolor que sabe levantar el vuelo y crear un mundo poético donde reine la belleza. Chapeau! Entonces llega la hora de escribir, en ese preciso instante, cuando la oscura realidad entra sin aviso en nuestra casa, y lo hace con sus botas sucias, gritando su sed fea de venganza y dispuesta a agredirnos la noche, a aplastarnos los sueños. Una vez abierta la caja de Pandora, los males del mundo se esparcen por la Tierra, pero siempre nos quedará la esperanza, y ésa es la fuerza de la palabra que sirve su paz a los cuatro vientos.


— Una novela: La Orden del Tigre, de J.J. Armas Marcelo, nuestro escritor más universal. "La memoria es un arma que carga el diablo con metralla y dinamita, dijo la Tigra, envuelta en susurros de fumadora implacable" (…). Así comienza esta novela, como un salto en el tiempo que nos lleva al pasado de Argentina, masacrada por el terror militar. Y son el amor, la amistad y la lealtad los tres pilares de su templo narrativo. Una larga historia de torturas y crímenes golpea el recuerdo del protagonista, Álvaro Montes (Samurai), que regresa en busca del amor de Morelba Sucre, refugiada en el Delta unos años después. Es una obra que destaca por una escritura de sutiles matices descriptivos y la fuerza emotiva de sus diálogos. Además, Armas Marcelo exhibe una gran destreza literaria tanto en el empleo de las variedades lingüísticas de Hispanoamérica como en el conocimiento de la complejidad política que expone en la narración. Ahora bien, si algo me fascina en esta novela es su valor simbólico. El autor nos ofrece una revisión de la vida y la muerte, una diagnosis de la existencia sin miedo a los límites, a partir de una mirada atenta sobre las constelaciones humanas. La Orden del Tigre es un viaje de regreso a esa integridad personal que termina por olvidarse con el cansancio de los años, en el ir y venir por los laberintos del mundo. Por ello, la novela nos habla de la memoria de lo genuino, de aquellos idilios que marcaron nuestra personalidad incipiente, de las ilusiones de juventud que hicieron que un día fuéramos héroes –casi dioses- en la recreación de un mundo bello y justo.


— Un cuento: El cisne, de Roald Dahl. Es uno de los relatos de su libro Historias extraordinarias. Lo leí en inglés hace muchos años y me impactó por su enseñanza emocional. En él dos chicos locos y peligrosos, sin ninguna conciencia del bien y del mal, se divierten atormentando a un niño bueno de su pueblo. Nos enfrenta a un caso de bullying o acoso infantil en versión rural, una violencia que se repite en el tiempo, un maltrato físico y psicológico de crueldad insoportable, nada nuevo bajo el sol. Es un cuento con una mezcla de fantasía y realidad de esos que nos hacen temblar porque sabemos que la delincuencia juvenil es un problema muy actual que hunde sus raíces en la falta de educación en valores y, en el peor de los casos, se justifica desde la tradición familiar. Roald Dahl nos hace vivir una experiencia aterradora hasta conducirnos a un final brillante, a un desenlace inesperado con el que nos libera de la miseria humana a través de su magia y justicia literaria. Su relato anima a combatir la brutalidad para no caer nunca en la rendición de nuestro espíritu indomable.


UNA OBRA DE TEATRO, UN GUIÓN CINEMATOGRÁFICO

Una obra de teatro: La muerte de un viajante, de Arthur Miller. Una obra visionaria. Tuve la oportunidad de asistir a la magnífica interpretacion de José Sacristán en el Teatro Cuyás. Es una obra que nos lleva a una reflexión profunda sobre las fisuras del sistema capitalista y la disgregación del individuo sometido a sus presiones. Nos cuestiona la sociedad de consumo que abandona las relaciones afectivas a cambio del progreso material. El equilibrio entre el ser y el tener. Un problema que afecta a todo el planeta.


-Un guión cinematográfico: El Padrino, de Mario Puzo. Las luchas de poder y las intrigas del mundo de la familia Corleone reflejan las pasiones humanas universales. Nos identificamos siempre con uno de los personajes, pero las circunstancias podrían involucrarnos a todos en cualquier punto de la trama, haciendo tambalear en segundos los valores que nos sostienen en tiempos de normalidad. En las crisis, en las guerras, nadie es ajeno al caos. Por eso, juzgar al otro desde la comodidad del sillón, es hipócrita. Todos podemos librar una batalla cuando algo sobrepasa nuestros límites. Depende de lo que esté en juego, de lo que nos roben, de lo que nos hieran.

-PROYECTOS


Voy a escribir mi primera novela en 2018, inspirada en la vida de la bailarina Carmen Tórtola Valencia. He solicitado una beca de investigación en centros de documentación de Cataluña. Actualmente, trabajo en varios libros de poemas y antologías de relatos. 

-¿QUÉ PERSONAJE DE DRAGARIA SERÍAS?


Me gustaría ser una Dragarysflamboyant, un linaje de mujeres de ímpetu atlántico también conocidas como las hijas del Árbol de la Llama en el País de Dragaria. Esta variedad de árbol no soporta los climas fríos y llora si no ve el mar... Una Dragarysflamboyant cuida diariamente sus flores de color rojo intenso, estirando y aireando la humedad desde las ramas más altas hacia las más bajas con su abanico de seda. Y, cuando ve pasar a las palomas torcaces hacia África, sopla las flores como velas encendidas para que, al caer, formen alfombras de humus y las aves puedan construir sus nidos. Este fenómeno no se da en cualquier parte. Es un milagro. Sí, es muy cierto que el Árbol de la Llama puede crecer en muchas regiones de la Península, pero por alguna misteriosa razón, sólo florece en la costa subtropical de Granada, en Canarias y en las costas de Dragaria. Su gran copa de fuego se adapta sin problema al trazado de nuestras calles y plazas, siempre y cuando suene en ellas la cálida música que toda mujer Dragarysflamboyant tararea desde que nace. Sin ese ritmo, el árbol no da frutos. Por eso, cada vez que puedo, saco de la vitrina el abanico y me transformo en la hija de este ser vegetal que da vida y sombra a los habitantes de Dragaria sin distinción. Nada como la imaginación para volar muy alto... ¡Dragarys!



***

DeLirium, Editorial La vocal de Lis, Barcelona.
www.lavocaldelis.com




RESEÑA BIOGRÁFICA


Teresa Iturriaga Osa es doctora en Traducción e Interpretación por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Reside en Gran Canaria desde 1985. Ha trabajado en gestión y periodismo cultural, sociología, radio, poesía, ensayo, relato, traducción. Ha dirigido proyectos literarios con voces de mujer. Ha publicado los libros Mi Playa de las Canteras, Juego astral, Yedra en vuelo, Revuelto de isleñas, Desvelos, Sobre el andén, Gata en tránsito, Campos Elíseos, En la ciudad sin puertas y DeLirium. Ha participado en varias antologías españolas: Orillas Ajenas, Hilvanes, Fricciones, Que suenen las olas, Ecos II, Doble o nada, Espirales Poéticas, Madrid en los Poetas Canarios, París, Mujeres en la Historia I-II-III, Casa de fieras y Pilpil y mojo.



sábado, 6 de octubre de 2018



PIL-PIL Y MOJO 

COLECCIÓN DE RELATOS VV.AA.

PRESENTACIÓN LIBRO
Agenda cultural de Octubre
ÁMBITO CULTURAL DE EL CORTE INGLÉS 
EN LAS PALMAS DE GRAN CANARIA 
Centro Comercial José Mesa y López


Pil-pil y mojo es un libro de relatos
de Literarte Editorial (Bilbao) que aúna la literatura y la restauración típicas vasca y canaria. Una exquisita degustación literaria de sentimientos acompañados de recetas que han unido las dos orillas: País Vasco y Canarias.

Autores Canarios. Teresa Iturriaga Osa, Guada Martín Santana, Emilio González Déniz, Santiago Gil y Pablo Sabalza Ortiz-Roldán.

Autores Vascos. María José Mielgo Busturia, Miren Agur Meabe, Elisa Rueda, Sergio Arrieta y Pedro Ugarte. 
¡Buen provecho!





(Lectura de fragmentos en el acto)


1.- Sergio Arrieta con "El camión de humo"

"No quiero que llores, ni te dejes invadir por más escalofríos. Antes, te he mentido. No es tan tarde como te anunciaba. Sal despacio y mira a los ojos de los que te miran a los ojos. Puedes volver a leer la receta de la vida en la cocina encendida, ir a tu habitación y abrir el celofán, luego tus piernas, para dejarte acariciar por un tiempo nuevo. Uno gratuito, aún así precioso, lento a más no poder, que contiene ingredientes esenciales. Y gritarás, pero de placer; tu jadeo subirá por la cuerda de tu juguete y alcanzarás un lugar en el que nadie tiene prisa, porque el tiempo no existe. Después, volverás a tu presente, mujer serena, y comprarás los ingredientes para ese plato donde tan bien se mezclan los 4 elementos."

2.- 
Santiago Gil con "El paraíso de unos ojos verdes"

"Te dije que alguna vez te traería al paraíso. Te lo prometí cuando caminábamos de la mano por las calles de Kensington. Tú recordabas la ría y los verdes de Erandio y yo te contaba cómo eran mis playas y el sonido que salía de los barrancos de mi infancia. Éramos dos soñadores que escapaban del pasado. Yo había dejado la carrera de Medicina para ser cantante y tú saliste huyendo de la facultad de Derecho en el cuarto año y con todas las asignaturas aprobadas. Nos presentó aquel amigo valenciano al que luego le perdimos la pista. Él sí venía a estudiar idiomas para llevar luego los negocios familiares en Sagunto. Nosotros éramos jóvenes, soñadores y felices. Teníamos veintidós años."

3.- 
Emilio González Déniz con "El postre canario de María Lozano"

"Lo que es la vida. Mira que tuve pretendientes buenos cuando era joven. Todos de muy buena familia, canarios de pura cepa. Estuve moceando unos meses con Pedrito Massieu, pero se fue a estudiar fuera, se le pegó una alemana y en Alemania se quedó. Después me pretendió Luisito Gonçalves, pariente lejano de un famoso futbolista, pero nunca llegué a hacerle caso, y hoy me arrepiento. A mí el que me gustaba de verdad era Robertito Brigantti, un hombre guapo donde los hubiera, pero ese nunca se dignó mirarme. También bebí los vientos por un pariente de Metharan, pero me dio miedo porque era de religión hinduista y dejó de interesarme. Por último fui novia formal de un peninsular, un tal Adrián Ramírez, aunque a mí la gente de fuera nunca me ha gustado, y los peninsulares menos, pero este parecía un buen hombre, no era mal parecido y mi madre me decía que si seguía siendo tan melindrosa se me pasaría el arroz. Claro, que desde que vi a Rachi, me enamoré de él como una loca y le di el pasaporte al peninsular."

4.- 
Teresa Iturriaga Osa con "Llámame Gilda"

"−Por cierto, me llamo Jon, ¿y tú?

−Bueno, en realidad, la gente me llama de muchas formas según el caso, aunque de joven me pusieron un nombre que aún conservo... Gilda, llámame Gilda.

−Encantado, Gilda. Estás invitada.

−Muchas gracias, Jon, qué amable...

−La verdad es que tienes el nombre bien puesto por ese punto de salitre y el suave picante que me llega de ti. Eres muy femenina en tus poses. Como Rita Hayworth, pero en moderno... sin la bofetada, claro. Dios nos libre de eso.

−Sí, es que soy un crisol -sonrió maliciosa con el triunfo de una red llena de anchoas."

5.- 
Guadalupe Martin Santana con "¿A qué huele la noche?"

"De todas las casas, ese mismo día, a veces un lunes, otras un jueves, de todas, salía el mismo aroma que subía por el patio interior, los huevos escalfados. El cilantro. Cambiaban los vecinos, pero no el aroma de ese día incierto en el que, en todas las mesas, los platos se llenaban del caldo de papas, a veces con millo, otras sin él.

-¿Cuánto tiempo has decidido quererme?

-El que tú quieras que te quiera. Ni más tiempo. Ni menos.

-Entonces siempre."

6.- 
Miren Agur Meabe Plaza con "My First Thanskgiving"

"La rosa de los vientos está en el extremo del muelle, cincelada sobre las tablas del suelo. Me he colocado dos veces en el centro del símbolo, las dos ocasiones que he estado en la ciudad, flanqueada por las iniciales que representan los puntos cardinales, de pie bajo el sol, con los ojos cerrados y la frente alzada, como si me hallara en el crucero de un templo esperando un rayo de iluminación divina.

¿Tiene alguna relevancia mencionar mi tendencia a dotar de significado ciertos hechos que para la mayoría no dejan de ser más que casualidades y que yo, en cambio, interpreto como señales? Lo que cuenta es que en algunas vidas se reproducen curiosamente las mismas situaciones, toca repetir plato. Aún no sé si eso nos sucede porque intentamos saciar nuestro apetito largando la red siempre en las mismas aguas o si es porque la marea no nos entrega más que aquello que tiene reservado para nosotros."

7.- Maria José Mielgo Busturia con "Gourmet de sentimientos"

"–Saca el Morokil de la despensa -me dijo mi ama.

Corrían otros tiempos. Mi madre, el auriga de la casa, de la cocina, de la economía y de mi educación -de otros menesteres vivió en el ostracismo- se sentó junto a mí. Me observó con su mirada nerviosa, cogió dos banquetas de debajo de la mesa, las acercó a la cocina económica, me agarró de la mano y me dijo: "… Algún día lo comprenderás". Luego, con gran delicadeza me colocó el cuello de la camisa. Fue un gesto con una dulzura inusitada para mí y en su mirada atisbé sentimientos encontrados: ilusión, rechazo, amor, decepción, esperanza, carencias y mucho, mucho esfuerzo por hacer de mí alguien de provecho -una frase muy suya-. No entendí muy bien lo que me quiso decir."

8.- 
Elisa Rueda con "Tinta de Chipirón"

"–¿Qué quieres que compre para mañana? Voy al súper y aprovecharé para hacer la compra de dos días para no traer mucho peso -Jon era así-. Dispuesto a ayudarme, él tan guapo, con esos ojos verdes que me volvían loca. Parecía que compartíamos las tareas de casa. Solo parecía. Y solo al principio.

–¿Pongo chipirones? Pregunto los viernes con voz melosa. A Jon le encantan los chipirones y luego… Bueno, luego le gusta guardar un poco de salsa y después de hacer el amor, escribe con sus dedos sobre mi espalda con la tinta negra de los chipirones. Amor, eres mía, te quiero… son, creo, algunas de las palabras que escribe, porque las deletrea mientras sus dedos teclean en mi espalda. Y a mí me gusta."

9.- 
Pablo Sabalza Ortiz-Roldán con "Su capitán que le sueña"

"No creo que nada de lo que ahora lean sea inventado y menos aún el amor de su protagonista, el capitán Alonso de Sanza hacia la aborigen, Nisamar.

Martes 6 de junio de 1479

Le escribo tal y como le prometí en mi despedida.

Hace dos días que izamos velas desde su ínsula y nos hicimos a la mar. Apenas he dormido cuatro horas desde entonces. Se quedó mi corazón en aquella tierra, ya mía, y poco o nada late en mi interior que no sea el recuerdo a su persona. Mi tripulación está preocupada por mi ánimo. Me conceden palabras de aliento y tocan canciones alegres. Yo les miro y sonrío, mas triste.

Su capitán que le ama,"

10.- 
Pedro Ugarte con "Grand Hotel"

"Aquel tiempo y aquel lugar se desvanecieron para siempre. No estoy seguro de todas las razones de aquella desaparición, aunque conozco bien algunas de ellas y algunas otras las sospecho. Por lo demás, mi familia se arruinó a los pocos años. De todos modos, gracias a mis lecturas de historia y de literatura, he llegado a una melancólica conclusión: no siempre es necesaria una revolución comunista para que tu infancia desaparezca, para que tu infancia huya, como una cierva herida, hacia ese bosque oscuro y frondoso del que nada regresa. Siempre hay una patria inalcanzable al fondo de tu existencia, una monarquía abolida, siempre la ha habido, siempre la habrá. Y este lugar en que ahora vives apenas es el exilio."
 
*

viernes, 5 de octubre de 2018



POEMAS PARA UNA MUJER

Teresa Iturriaga Osa




Mariposa rota


Mariposa, escucha, solo hay una cosa que te robarán,
y no podrás negarte.

Y es, precisamente, la inocencia.

O no podrás resistir el vuelo que mereces.
Es la prueba del metal,
no hay otro modo de forjarlo, amiga mía.
Aunque te duela.
Tendrás que luchar con uñas y dientes,
presentar batalla, herir y ser herida,
revolcarte por el fango, caer de bruces contra el suelo,
buscar a tientas el nombre del rostro, la sombra
que te ataca, hurgándote contra tu voluntad,
no importa.

Es el acero.

No busques otro camino, llámalo destino,
y es el único y el necesario.



lunes, 1 de octubre de 2018


                                           

                                     ¿A QUÉ HUELE LA NOCHE?



                               Relato de Guadalupe Martín Santana


- Tumbarme en la cama de mi habitación y sentir cómo llega la noche. Cómo se apaga la luz y se encienden otras. La brisa que entra por la ventana y me acaricia la cara. Suavemente. Mi pequeño trozo de mar.
- Recuerdo a mi Julieta, mi querida Ángeles, asomada a la ventana, y estirar nuestras manos para juntarlas. Sonreír. "Tengo las manos frías" Las mías están calientes.
- Recuerdo una tarde. Ayer. Hablar. Títulos de libros que guardábamos para libros que nunca escribiríamos. Un tesoro que lleva siempre consigo. Una libreta llena de dibujos. Objetos posibles e imposibles. Belleza.
- Una niña de seis años. Saltar las olas. Mirar la línea del horizonte. Saltar las distintas corrientes. Las crestas que llegaban unas detrás de otra y pensar que si las cortaba con mis pies, si conseguían rozarme, Neptuno nunca vendría a buscarme. Esperar.
- Una hora menos en las Islas Canarias.
- Lupita, no te mires tanto al espejo. Si eres tan presumida, de tanto mirarte, un día se te va a aparecer el diablo. Y seguir mirándome. No tener miedo. Ni a las olas. Ni a escurrirme del flotador levantando los brazos sin saber nadar.
- Italia 13. La calle. La primera casa en la que tengo memoria de haber vivido.
- La cocina al final del todo, sin ventanas, y el dolor de mis piernas en crecimiento. Recuerdo la manta que me envolvía, llorando y mi abuela intentando consolarme. El colacao caliente.
- Nuestra habitación, dos camas, pero no recuerdo el sueño.
- La ventana a la calle. Apoyarme en el alféizar mientras intentaba cazar moscas. Esperar al cartero que traía sobres gigantes a mi nombre con postales llegadas de todas partes. De otros mundos.
- El llanto sin lágrimas. Cada vez que te ibas. El que se siente detrás de los ojos, en el lugar sin nombre. El lugar que está antes de las lágrimas, dice Leo Gursky. El que más te dolía.
- Los pájaros escapados de su jaula volando libres por el salón. Mi abuelo tirando cubos de agua al aire. Siempre vuelven. Siempre. A su jaula.
-La amistad. Hubo un tiempo, un tiempo intermedio entre la niñez y la juventud, en la que era incapaz de hacer amigas. Como dijo Emily, ¿cómo se hace eso? Siempre me ayudaste. Me regalabas amigas. Y besos. Y postales de princesas.
- “No armen bulla”, decía Mamarora a los cinco primos. Las risas. El escondite en una habitación con la luz apagada. Debajo de las camas. Dentro de los armarios. Nuestro juego favorito: el marabulla sin bulla. Descubrí la llave secreta. Los dientes llenos de caramelos de nata.
- Melancolía. Al comienzo del verano. El muro de la avenida. Tardes del primer amor. Carreras a la ducha para ser la primera. Mi nariz pelada. La sonrisa, siempre imborrable. Sal. Felicidad.
- Su nombre empezaba por A. Era la vecina del 5-1, la puerta justo de al lado. La recuerdo sonriente, con el pelo corto, morena. Pero nada más. A me regaló un libro: Corazón. Me lo había dedicado: "Con cariño a Lupita. A".
- Volvíamos del colegio. Entré en el ascensor y toqué el botón del quinto. Mi hermana y yo nos reíamos. Mamarora esperaba con la puerta abierta. Una cinta amarilla sellaba la puerta de A. No pregunté. Entre susurros y susurros, palabras sueltas. Suicidio. Que no se enteren las niñas.
- Y en la mesa escribía la historia de la familia. Imagina. Debajo de los platos, los nacimientos y las muertes. Alegrías. Tristezas y bodas. Recetas secretas.

- ¿Qué hay de comer hoy mi negra?
Las voces de la radio-novela saltaban por el patio interior. Con las voces se mezclaban los aromas indescifrables de todas las comidas, desde el primero hasta el quinto. Todos los días de la semana. Menos uno. Nunca se sabía qué día era, pero siempre coincidían. Todos. Desde el primer piso hasta el quinto. De todas las casas, ese mismo día, a veces un lunes, otras un jueves, de todas, salía el mismo aroma que subía por el patio interior, los huevos escalfados. El cilantro. Cambiaban los vecinos, pero no el aroma de ese día incierto en el que, en todas las mesas, los platos se llenaban del caldo de papas, a veces con millo, otras sin él.
¿Cuánto tiempo has decidido quererme?
El que tú quieras que te quiera. Ni más tiempo. Ni menos.
Entonces siempre.
- Caminar por el pasillo hacia las habitaciones oscuras. Sentirme bien. Acogida por la penumbra de mi casa.

***

RECETA FAMILIAR
CALDO DE PAPAS

INGREDIENTES:
  • 1 CEBOLLA
  • - 2 DIENTES DE AJO
  • -1/2 PIMIENTO ROJO
  • 2 TOMATES
  • 1 KILO DE PAPAS
  • 1 MANOJO DE CILANTRO
  • PEREJIL
  • 1 CUCHARADITA DE PIMENTÓN DULCE
  • 6 HUEVOS
  • UNAS HEBRAS DE AZAFRÁN
  • ½ VASO DE ARROZ
  • ACEITE
  • SAL
  • AGUA
Sofrío con un buen chorro de aceite, la cebolla picada, el ajo y un poquito de sal. Cuando esté pochado, aparto del fuego y añado el pimentón en caliente. Remuevo. Vuelvo a ponerlo en el fuego y añado los dos tomates pelados y troceados. Mezclo y, pasados unos minutos, añado las papas peladas y troceadas y el cilantro junto al agua hasta cubrirlo. Dejo cocer a fuego medio durante 30 minutos. Cuando la papa haya ablandado un poco, añado medio vaso de arroz. En los últimos minutos, rompemos los huevos y dejamos que se escalfen con el calor del caldo y el vapor.
Truco: al comienzo de la cocción podemos añadir un “majao” preparado en un mortero con un diente de ajo, sal, perejil y aceite. Opcional: media cucharadita de comino entero.





RESEÑA 

Guadalupe Martín Santana

Nace en 1970. Es licenciada en Derecho por la Universidad

de Oviedo y MBA por GF Consultores de Formación y Gestión
Empresarial. En el año 2000 se traslada a Japón, Tokio, ciudad
en la que reside cinco años. Trabaja en la NHK, Radio-Televisión
Nacional Japonesa, como profesora de español, ayudante de
producción, correctora y guionista, de los programas culturales
en lengua española y con la que actualmente sigue colaborando
como monitor de contenidos de su Canal Internacional de noticias
en castellano. Es responsable de ATTK Editores, primera editorial
eminentemente digital radicada en Canarias. Colabora todas las
semanas en las secciones literarias de Canarias Radio la Autonómica,
7.7 Radio y Radio Teror.