domingo, 21 de junio de 2015

 
 
LA REINA NEGRA
 
 
 
 
 
 

        Lady Sarah Forbes Bonetta Davies descendía de una dinastía real del oeste de África. En 1848 perdió a sus padres a la edad de cinco años; no se sabe si murieron en una guerra entre etnias o en una brutal cacería de esclavos cuando la niña fue capturada. Las crónicas de la época relatan que la princesa iba a ser sacrificada cuando apareció la mano salvadora del Capitán Frederick E. Forbes de la Royal Navy, quien consiguió que el Rey de Dahomey se la regalara a la Reina Victoria de Inglaterra. Años más tarde, Forbes escribiría: "Ella sería un presente del Rey de los Negros a la Reina de los Blancos". A partir de ese momento, la pequeña se llamaría Sara Forbes Bonetta (nombre del navío). En 1850, Sarah fue enviada a Inglaterra y, al conocerla, su majestad quedó deslumbrada por su gran inteligencia. Apadrinó a la niña, que llegó a convertirse en una auténtica celebridad en la clase media británica. Hablaba inglés a la perfección y demostraba un talento musical fuera de lo común. La gente la adoraba por su gracia y adelantaba en aprendizaje a los niños blancos de su edad. Era cariñosa, ingeniosa y asimilaba muy rápidamente todo tipo de materias. Su mente y su corazón eran algo extraordinario.
 
Teresa Iturriaga Osa
 

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